Un momento para asimilar
7/10/2009Después de estudiar, después de entrenar, después de un suceso importante. De tanto en tanto tenemos un momento en le cuál sentimos que precisamos parar unos minutos para asimilar. En el Método DeRose enseñamos una técnica que consiste justamente en eso. Para quién quiera intentarlo les dejo un ejemplo que escribí para un ensayo que estoy armando.
La idea es acostarse en una posición bien cómoda, con los ojos cerrados. Dedicarle unos minutos, entre cinco y diez, sin interrupciones.
Los dejo entonces…
Debe permanecer lúcido y despierto durante toda esta técnica conduciendo este proceso de forma conciente.
Realice una inpiración profunda y abdominal. Retenga el aire en sus pulmones todo el tiempo que le de placer, observando todas las sensaciones de su cuerpo. Al exhalar perciba como su cuerpo se descontrae profundamente, abondonado en el suelo. Dirija la atención hacia sus pies y descontraiga placenteramente todos sus tejidos. Desde los pies hacia la cabeza y desde la piel hasta los huesos. Sienta como incluso sus órganos internos reposan, aquietándose la respiración, el latido cardíaco, y así, todos los ritmos del organismo.
Visualice la sangre distribuyéndose por su cuerpo, irrigando de forma profunda sus tejidos distendidos. Acompañe con su conciencia la sangre, yendo con ella hasta cada rincón de su organismo. Observe su cuerpo cada vez con mayor detalle, acercándose a sus células, llegando a observarlas como entes separados. Unidades de conciencia independientes unas de las otras. Concentresé sobre una de ellas y visualice cómo ella absorve todo aquello que se generó con la práctica. Asimilándolo y metabolizándolo. Esta célula se fortalece y vitaliza. Sus procesos se tornan más dinámicos. Ella está transformándose y evolucionando a cada práctica.
Luego comienze a alejarse con la conciencia. Observe el tejido del que esa célula forma parte, revitalizado. Alejense aún más hasta llegar a percibir el cuerpo en su totalidad. Constituido por todas estas células que asimilaron la práctica, que se tranformaron y perfeccionaron. El cuerpo, en consecuencia, también se encuentra más dinámico, más vital. Esa sensación de bienestar que cada partícula siente, es percibida también por usted.
Manteniendo esa sensación de vitalidad comienza a cerrar esta visualización. Dispongase a finalizar gradulamente esta técnica.Permita que la conciencia retorne poco a poco hacia sus sentidos, reconectándolos desde el más sutil hasta el más denso. Realize movimientos sutiles,tonificando una vez más la músculatura. Movimientos espontáneos, agradables, cada vez más amplios.
Tome conciencia de que usted también es parte de un gran organismo. Sienta como usted evolucionó, mejoró y perciba que esto en consecuencia mejora este organismo del cuál participa. Sonría y siéntese terminado este yôganidrá.
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